Ellos son mis hijos Alvaro y Josefina (aunque ahora están más altos y un poco más cambiados) y mi esposo Fabián en las orillas del Lago Nahuel Huapi - Bariloche. Paraiso que pudimos conocer en un fugáz viaje a esa hermosa ciudad para jugar handball en noviembre pasado. Desde hace unos 4 años mi esposo es entrenador de distintas categorías en el Club Etiec de Maipú además de que mis dos hijos y él mismo juegan. Se imaginan que estoy "bien empapada" por no decir empachada de balonmano..todos los fines de semana, vacaciones de invierno y verano...en fin. Pero además del deporte hemos recogido muchos y buenos amigos, gratos momentos (asados, cenas de fin de año, choripaneadas, hamburgueseadas, cumpleaños) y formidables viajes; algunos largos y otros no tanto pero siempre en la muy buena compañia de un grupo de gente que fomenta la amistad y la unión de la familia a través de las distintas actividades. Les cuento que hemos ido a San Juan, a Villa Ballester y Buenos Aires, a Córdoba, a Carlos Paz, a Salta y Jujuy, a Las Grutas en pleno febrero (siiii a jugar beach handball) y a Bariloche.Yo no hago balonmano pero...no me voy a quedar sola en casa ¿no les parece? Yo practico ejercicio con la lengua y con la mano derecha cada vez que me pasan un mate mientras alentamos a nuestros equipos ¿qué tal?



