Acá les dejo un videito que encontré por ahi..
viernes, 20 de junio de 2008
viernes, 16 de mayo de 2008
¿Cuál es la política o los proyectos que tiene el gobierno para salir de la crisis con el campo?
martes, 15 de abril de 2008
El monocultivo de cerebros
Premio Nóbel Alternativo (Estocolmo, Suecia)
Presidente de FUNAM.
Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba
(Argentina).
Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías. Qué duro es ver
que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son
cómplices necesarios del país sojero. Qué duro es ver cacerolas relucientes
y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires. Que duro es
ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del
Estero. Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con
sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che
Guevara pudieran darse la mano. Que duro es recordar que esas cacerolas
relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del
desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este
siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja
maldita. Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como
el Grupo Grobocopatel. Qué duro es ver el rostro reseco de Doña Juana
expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la
soja. Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no
dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus
semillas y sus agroquímicos. Qué duro es comprobar, con los dientes
apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en
nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas
medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato
sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte. Qué duro es ver
con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los
campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales
sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las
palas mecánicas con aire acondicionado. Qué duro es saber que nadie habló en
nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas. Qué
duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben
que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y
nunca por los cultivos industriales. Qué duro es saber que para fabricar 2,5
centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años,
y que la soja los romperá en mucho menos tiempo. Qué duro es recordar que el
80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y
productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más
sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de
ambientes naturales y de cultivos diversificados. Qué duro es observar cómo
se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo reemplaza una
gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo
ese monte. Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el
monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el
silencio de la gente buena. Qué duro es saber que miles de Argentinos están
expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman
y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja. Qué
duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros
plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes
y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa
de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos. Qué
duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las
cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que
Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana. Qué
duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que
las topadoras y el monocultivo. Qué duro es comprobar que en nombre de las
exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de
generaciones de Argentinos que todavía no nacieron. Qué duro es ver las
imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin
tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni
cacerolas que los defiendan. Qué duro es comprobar que estas reflexiones
escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras
Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan
miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos
19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños
argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país
alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua. Muy cerca
de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.
sábado, 12 de abril de 2008
armas para arreglarlo?
En San Pedro, productores mantienen cortada la ruta y amenazan defenderse con escopetas de los camioneros. En tanto el Gobierno despliega a la Gendarmería en el kilómetro 43 de la ruta 14, en el sur de Entre Ríos.
Productores rurales mantienen cortada hoy la ruta 9, a la altura de la localidad bonaerense deSan Pedro, y ante la amenaza de los camioneros de impedir la medida de fuerza prevén "defenderse" con unas 35 escopetas.Así lo confirmó el titular de la Sociedad Rural de San Pedro, Raúl Vitare, quien precisó que "en una casilla hay 30 a 35 escopetas porque la gente trata de defenderse".En diálogo con la Agencia NA, Vitore deslindó responsabilidades "al Gobierno Nacional por cualquier acto de violencia" que suceda en el lugar."No somos responsables. Nosotros nos armamos porque recibimos versiones de que los camioneros venían para acá y teníamos que defendernos", justificó el dirigente sanpedrino.Puntualizó que durante la mañana "pasaron micros con barrabravas que no se sabe quiénes son ni de dónde vienen".En tanbto el Gobierno despliega a la Gendarmería en el kilómetro 43 de la ruta 14, en el sur de Entre Ríos.
Link permanente: http://www.mdzol.com/mdz/nota/37842
miércoles, 9 de abril de 2008
El campo argentino dicta una tregua en su 'guerra' con la presidenta Kirchner
Hola a todos, quise transportar esta información que encontré hace un par de días para informarme acerca de la situación que está viviendo hoy la Argentina, la encontré en elmundo.es Internacional (www.elmundo.es/elmundo/2008/04/02/internacional/1207159007.html), la noticia data del día 02-04-2008.
-.Gisella.-
BUENOS AIRES.- Los gremios de agricultores y hacendados de Argentina anunciaron este miércoles una tregua de un mes en la 'guerra' que mantienen desde hace tres semanas con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en rechazo a la política gubernamental hacia el campo.
Las corporaciones Federación Agraria, numerosa y combativa; Coninagro, cooperativas; Confederaciones Rurales; y Sociedad Rural suspendieron la huelga en haciendas y granjas —por segunda vez—, a la vez que liberaron el tráfico en las carreteras bloqueadas por piquetes de campesinos.
El anuncio se conoció luego de una denominada 'asamblea federal agropecuaria' en un sitio emblemático: Gualeguaychú. En esa ciudad, ubicada 230 kms. al noreste de Buenos Aires, se había atrincherado el núcleo más rebelde de productores que cortaba la ruta 14, vía de comunicación de Argentina con los países del Mercosur, Brasil, Uruguay y Paraguay.
La pausa de 30 días en la protesta es una respuesta a la persistente invitación al diálogo que formuló Fernández, con cuatro discursos suyos durante la última semana, en un intento por descomprimir la peor crisis política que ha debido afrontar en los cuatro meses que lleva en la Casa Rosada.
Un sondeo de opinión elaborado por la Universidad Abierta Interamericana estableció, el último fin de semana, que la popularidad de Fernández de Kirchner bajó 24%, del 47% al 23%.
Así pues, acorralada por el paro rural y las caceroladas en las ciudades, Fernández debió ceder en su intransigencia inicial a revisar el 'impuestazo' que aplicó a las exportaciones de soja, girasol, maíz, y trigo. Por ese gravamen el Estado, que se apropiaba hasta 35% de las ventas, pasó a apropiarse del 45%.
La gente del campo exigía que echara marcha atrás con esa subida. Pero la Presidenta no quiso aparecer cediendo y, en vez de ello, ofreció subsidios que compensen el incremento a los pequeños productores. También demostró su fortaleza política montando un mitin con 50.000 manifestantes en la plaza de Mayo.
La crisis no tenía salida a la vista después de 21 días de tiras y aflojas, mientras el desabastecimiento de alimentos se hace sentir en las ciudades.
Desabastecimiento en los mercados
En un país donde cada habitante come 74 kilos de carne al año, ya faltan los bistecs en los mercados porque los ganaderos no faenan ni venden sus vacas. También escasean la leche y los pollos.
La economía también muestra síntomas de caída porque el campo y la agroindustria aportan el 40% del PIB y emplea al 36% de la población activa, unos seis millones de trabajadores. "Hay 52 mil obreros de la carne suspendidos en todo el país", alertó el secretario del sindicato de la carne, Silvio Etcheún.
La rebelión del campo se concentró en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, la fértil región central de Argentina especializada en cultivar soja —el 'oro verde' del siglo XXI—.
Argentina es el tercer exportador mundial de ese grano y primero en aceites y harinas de oleaginosas. Para este año se prevé una cosecha récord de 13.000 millones de toneladas de soja, comercializables a 17.000 millones de euros. El Gobierno vió ese filón y aumentó el impuesto a las exportaciones.